Domingo en la mañana. Ha sido una semana ajetreada, llena de cambios, contrastes altas y bajas de ir y venir en esta acelerada ciudad que nunca para. Pero al fin es domingo día de descanso, día en el que se llevan sólo dos actividades obligatorias: ir a misa para después ir al estadio.
Me levanto, prendo el calentador y en lo que me despabilo y termino de ver la peli en la tele mi hermana ya se ha metido a bañar –grrrrrrr...ç*^^!!!- En lo que sale yo desayuno.
Una llamada mi hermano no va al partido un contratiempo en el trabajo se lo impide -teme por su banderin-.
Sobra un boleto...
Hago todo el ritual, me pongo el uniforme, playera, jeans, lentes, tennis y salgo de prisa.
Una llamada al primo pollo para que vaya con nosotros. –Vamos con la Rebel-
Parada obligada en la Misa Universitaria.
Hoy no voy solo y tengo que ir por ella a su casa. Corro a la parada y se oye el típico
-¡súbale, súbale!- En el recorrido los éxitos de La Sonora de Margarita, el chofer ligando con su “bella acompañante”, su chalán en el -¡súbale, súbale!- colgando de la puerta de la micro, la señora de adelante controlando a sus 3 críos mientras que la señorita que va junto a la puerta disimuladamente voltea a verme. Los niños inquietos, las paradas constantes, la radio “Es-cán-da-lo, esto es un escándalo”, una mirada que evade la mía, -bajan, bajan-, el transito fluido, el reloj marca las 12:40, ya casi llego y me sorprendo cantando el coro “es-cán-da-lo, esto es un escándalo”. Al fin llego. Un mensaje y ella se asoma al balcón, estaba esperando mi llegada. Un intercambio rápido de saludos con su familia que va de salida y ella aparece con una calida recepción. La tomo de la mano y me la llevo, abordamos otra micro que rápidamente nos lleva al lugar donde íbamos a ver al resto de la pandilla. Una llamada me indica el nuevo punto de encuentro. Arribamos frente al Estadio Azteca (la casa del rival) y buscamos a los nuestros. Los hayamos, sólo faltan dos, una llamada más -¿dónde estás primo?- y en eso una playera amarilla se acerca a mi, si así es vamos con la Rebel y él se puso orgulloso la playera del América, pues a cuidarlo.
Nos dirigimos a la entrada y después de las revisiones de rutina llegamos a nuestros asientos, una hora antes de que dé inicio el partido, y el estadio está casi vacío.
Entre bromas, el tiempo pasa rápido. En menos de cinco minutos y mostrando una gran organización, La Rebel a llegado al Azteca y lo hemos notado por los cánticos que no se hicieron esperar “Hoy te venimos a ver y dale Pumas tu eres mi vida…”, las Goyas y desde luego el Himno Universitario antes del silbatazo inicial.
Disfruto todo el partido, me apasiono por lo que sucede en la cancha, por los cánticos de la barra universitaria y por la chica que está sujetando mi mano.
“Y vamos, vamos, vamos, vamos, vamos azul y oro y vamos, vamos, vamos, vamos, vamos a ganar, esta es la inchada que te sigue siempre a todos lados, esta es la inchada la que nunca te va abandonar. Y vamos Pumas no podemos perder y vamos Pumas que tienes que ganar daría la vida por un campeonato, una vuelta más…”
Pumas vs América 0-0.
Partido divertido, y ahora hay que regresar a la princesa a su reino y a sus padres., para después regresar a casa con mi gente, a esperar el siguiente fin de semana y el siguiente partido.
Vamos por ti Cruz Azul.
Vigo
Velis Glam